Alfonso Muñoz desmitifica la pensión: 15 años cotizados no garantizan el 100%

Alfonso Muñoz, experto en jubilaciones, advierte sobre un error frecuente: haber cotizado 15 años en España solo otorga el derecho a una pensión contributiva, pero la cuantía se limita al 50% de la base reguladora. El acceso no equivale a la totalidad.
Alfonso Muñoz, figura reconocida en el ámbito de las jubilaciones, ha vuelto a poner el foco en una confusión habitual entre los trabajadores españoles: la creencia de que haber cotizado 15 años es suficiente para acceder al 100% de la pensión. El experto aclara que este periodo mínimo, indispensable para tener derecho a una pensión contributiva, solo cubre el 50% de la base reguladora. El error reside, según Muñoz, en equiparar el derecho a percibir una prestación con la cuantía máxima que esta puede alcanzar.
La normativa vigente exige haber cotizado al menos 15 años, con dos de ellos en los últimos 15 previos a la solicitud, para poder optar a una pensión. Sin embargo, este umbral inicial solo abre la puerta al sistema, sin garantizar el cobro íntegro de la base reguladora. La base reguladora se calcula a partir de las cotizaciones acumuladas a lo largo de la vida laboral, y el porcentaje aplicado sobre ella aumenta progresivamente con cada año adicional cotizado. Por ejemplo, con 25 años se alcanza un 72,8% y con 30 años, un 84,2%.
Muñoz señala que la meta del 100% de la base reguladora se conseguirá con 37 años cotizados a partir de 2027. Insiste en que este desajuste en las expectativas puede generar frustración al acercarse la jubilación. Muchos asumen que el mínimo de cotización asegura una pensión completa, sin comprender que el sistema incentiva las carreras laborales más largas para maximizar los ingresos. Si bien existen complementos a mínimos para pensiones por debajo de ciertos umbrales, esto no altera el cálculo fundamental de la base reguladora y su porcentaje correspondiente.
Este tipo de aclaraciones son cruciales en el complejo panorama de las pensiones, donde la información precisa puede marcar una diferencia significativa en la planificación financiera de los futuros jubilados. La distinción entre tener derecho a una pensión y percibir el máximo posible subraya la importancia de una asesoría especializada y de comprender en profundidad los mecanismos de cálculo para evitar sorpresas desagradables y ajustar las expectativas de ingresos en la etapa final de la vida laboral.
La jubilación es un maratón, no un sprint; cotizar los mínimos es solo el primer paso hacia el podio.

