Víctor Muñoz, el tapado de la Selección a la espera de su gran oportunidad

Víctor Muñoz vive el Mundial de España desde dentro, una experiencia impensable hace un año, aunque aún no ha debutado. Una lesión a finales de abril le ha impedido entrar en la dinámica del equipo.
El extremo catalán se encuentra en una situación privilegiada, formando parte de la expedición española en el que considera el Mundial más importante de la historia reciente de España. Su llamado por Luis de la Fuente fue el culmen de una temporada sobresaliente, pasando de buscar minutos fuera del Real Madrid a ser una de las figuras de Osasuna. Su velocidad, su habilidad para desmarcarse y su uno contra uno le permitieron cerrar la campaña con siete goles y cinco asistencias en 34 partidos, un rendimiento que lo convirtió en el primer jugador de Osasuna convocado para un Mundial mientras militaba en el club navarro.
Sin embargo, la idílica experiencia se ve empañada por la falta de minutos. Una lesión muscular en el sóleo izquierdo a finales de abril le obligó a perderse el tramo final de la temporada, afectando su preparación para el torneo. A pesar de entrar en la lista por su polivalencia en las bandas, las primeras semanas las dedicó a la recuperación, impidiendo su plena integración al ritmo del grupo. Una vez recuperado, España ya había consolidado su estructura y la exigencia de los partidos, sumado a la competencia interna, redujeron sus opciones de participación.
El fichaje por el Liverpool, cerrado en 40 millones de euros, añade otra capa de expectación a su futuro, pero por ahora, su presente se centra en la posibilidad de ser campeón del mundo sin haber disputado ni un solo minuto. El encuentro contra Argentina en la final representa su última oportunidad de estrenarse en el torneo. El jugador, que abandonó el Real Madrid en busca de continuidad, se encuentra a 90 minutos de levantar la Copa del Mundo, con la particularidad de que nunca antes ha disputado una final con un club de primer nivel, siendo el único de la plantilla en esa situación.
Es una paradoja que un jugador de la calidad y proyección de Víctor Muñoz, flamante fichaje del Liverpool, pueda ser campeón del mundo sin sumar un solo minuto. La lesión, un cruel giro del destino, le ha robado la oportunidad de brillar en el escenario más grande.



