Nuevas reglas para neumáticos de transporte: profundidad mínima y multas más altas

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha implementado cambios significativos en la normativa de neumáticos para autobuses, camiones y remolques pesados. Se fija una profundidad mínima de 1 milímetro en las ranuras principales de rodadura, con multas de hasta 500 euros por infracción.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha oficializado a través del BOE una importante modificación en el Reglamento General de Vehículos, afectando directamente a la legislación sobre neumáticos. Esta reforma, que entró en vigor el pasado 30 de mayo, establece una profundidad mínima de 1 milímetro en las ranuras principales de rodadura para los neumáticos de autobuses, camiones y remolques pesados. Esta medida pone fin a una notable laguna legal que el sector del transporte y los fabricantes venían reclamando desde hace años.
Hasta ahora, la normativa española fijaba un mínimo de 1,6 mm para vehículos ligeros de hasta 3,5 toneladas, pero carecía de una especificación clara para vehículos pesados, limitándose a exigir que los neumáticos presentaran 'dibujo'. Esta ambigüedad generaba discrepancias interpretativas entre transportistas y agentes de tráfico, quienes debían evaluar la seguridad de forma subjetiva. Según estudios recientes, la profundidad del dibujo es considerada el aspecto más importante para la seguridad por el 83% de los profesionales del sector.
El incumplimiento de esta nueva exigencia de 1 mm de profundidad conllevará una sanción de 200 euros por cada neumático afectado. La situación se agrava si el vehículo (camión de más de 7.500 kg o autobús) presenta tres o más neumáticos en mal estado y circulan en condiciones meteorológicas adversas, lo que podría acarrear una denuncia por conducción temeraria. En este último caso, la multa asciende a 500 euros y la retirada de 6 puntos del carnet de conducir, alineando así a España con los requisitos técnicos de otros países europeos.
La welcomed medida del BOE pone fin a una inseguridad jurídica y eleva los estándares de seguridad vial, una reivindicación justa por parte del sector.


