El Espanyol de Madrid dice adiós a su campo de tierra y sueña con el ascenso

El Recreativo Cultural Deportivo Espanyol de Madrid, un club madrileño con raíces en el RCD Espanyol de Barcelona, abandonará su emblemático campo de tierra en la Dehesa de la Villa para instalar césped artificial este verano. La decisión, motivada por las dificultades que el terreno presenta para la captación de jugadores y el rendimiento del equipo, llega tras un descenso a Segunda Aficionado la
El RCD Espanyol de Madrid, club madrileño fundado hace una década y con un origen humilde en la Tercera División regional, se despide de su tradicional campo de tierra en la Dehesa de la Villa. La necesidad de mejorar las condiciones para atraer talento y competir al más alto nivel ha llevado a la directiva a invertir en césped artificial, que estará listo este verano. Este cambio busca dejar atrás las complicaciones asociadas al terreno original, como la imposibilidad de entrenar por las lluvias o la degradación del campo, factores que han mermado la intensidad y el ritmo de juego del equipo.
A pesar del reciente descenso a Segunda Aficionado, un duro golpe para el club que coincide con su décimo aniversario, el fundador y actual entrenador, Enrique Fernández, ve el futuro con optimismo. La instalación del nuevo césped, que retrasará el inicio de la pretemporada y obligará a buscar sedes temporales para los partidos, se considera una inversión clave para el crecimiento. El objetivo es claro: regresar a la categoría superior y consolidar un proyecto que ha visto mermada su base de jugadores en los últimos años, pasando de tener varios equipos a contar solo con un femenino, juvenil y el amateur.
La historia del Espanyol de Madrid es peculiar. Nacido de la admiración de Enrique Fernández, un confeso seguidor del Atlético de Madrid, por el RCD Espanyol de Barcelona, el club surgió en 2016. La conexión se forjó a raíz de un encuentro fortuito con Javier Clemente en 1988, que derivó en una estrecha relación con el club catalán. El Espanyol de Barcelona apoyó en sus inicios con material deportivo, y su nombre fue elegido en agradecimiento. Para poder usar el nombre y mantener las siglas RCD, se optó por la denominación Recreativo Cultural Deportivo Espanyol de Madrid, adaptando el escudo y eliminando la corona.
La decisión de modernizar sus instalaciones es un paso valiente y necesario para la supervivencia y el crecimiento del RCD Espanyol de Madrid, demostrando que la pasión por el fútbol no entiende de barro.


