Dani de Gea sale en defensa de Joan Pradells: "Lo que hace no es sano, pero todos lo saben"
Dani de Gea, conocido influencer de fitness, ha defendido las prácticas de Joan Pradells tras su aparición en la Velada del Año. De Gea argumenta que aunque el culturismo de élite no es sano, es una realidad conocida por todos los atletas.
Joan Pradells, el culturista español y figura del fitness, acaparó miradas durante la Velada del Año de Ibai en Sevilla. Su aparición sorpresa, emergiendo del disfraz de 'Grefusito' para exhibir su físico de 130 kilos, generó debate. Preguntado por Ibai sobre su estado y la experiencia, Pradells reconoció la dificultad de un combate de boxeo para alguien de su envergadura y peso.
Ante las críticas y especulaciones sobre su salud, Dani de Gea ("Dani Valhalla"), creador de contenido enfocado en fitness y culturismo, compartió su perspectiva. "Todos somos conscientes y sabemos que lo que hace Joan no es sano", admitió De Gea, pero enfatizó que "el deporte de élite que te lleva al límite no es sano. Y Joan Pradells y todos los atletas de élite lo saben". Explicó que el uso de química es una práctica común en culturistas profesionales para competir al máximo nivel, asumiendo los riesgos inherentes.
De Gea estableció un paralelismo con la estigmatización del sobrepeso, preguntándose por qué se ataca sin reparos a los culturistas mientras se defiende la libertad de otros estilos de vida. "Si queremos que se respete al gordo por ser gordo, ¿por qué no respetamos también al culturista por ser culturista?", cuestionó. Subrayó que la condición de Pradells se debe a su peso y físico de culturista, algo similar a lo que experimentaría cualquier otro atleta de su categoría en circunstancias similares.
La intervención de Pradells, aunque sorpresiva, se enmarca en la exhibición de un físico que representa años de dedicación y esfuerzo en un deporte extremo. La discusión abierta por Dani de Gea pone de manifiesto la dualidad entre la exigencia del deporte de élite y la salud, un dilema que enfrentan muchos atletas y que a menudo es pasado por alto por el público general. La opinión de De Gea invita a una reflexión sobre la hipocresía y la falta de empatía en la crítica hacia ciertas disciplinas deportivas.
Dani de Gea acierta al señalar la hipocresía social que permite criticar a los culturistas de élite mientras se tolera, e incluso defiende, otras elecciones de estilo de vida menos saludables.


