Alerta sanitaria en EE.UU. por un brote de parásito intestinal

Estados Unidos enfrenta uno de los mayores brotes de ciclosporiasis de la década, una infección intestinal causada por un parásito que provoca episodios de diarrea explosiva y prolongada. Ya se han registrado más de 7.000 casos entre confirmados y sospechosos en 34 estados.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han reportado un alarmante incremento en los casos de ciclosporiasis, una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis. Desde principios de mayo, se han contabilizado 1.645 casos confirmados y más de 5.100 casos sospechosos distribuidos en al menos 34 estados del país. Esta cifra supera con creces los 249 casos registrados en 2025 y se acerca al pico de 4.700 infecciones notificado en 2019, lo que subraya la gravedad del brote actual.
La ciclosporiasis se contrae principalmente a través del consumo de alimentos o agua contaminados con el parásito. Los síntomas más comunes incluyen diarrea acuosa intensa y recurrente, acompañada de dolor abdominal, pérdida de apetito, gases, náuseas, vómitos, fatiga y pérdida de peso. En algunos individuos, la infección puede cursar sin manifestación de síntomas, pero la diarrea, si no se trata adecuadamente, puede prolongarse durante semanas, con episodios de mejora y recaída.
La transmisión directa entre personas es rara, ya que el parásito necesita un período de maduración en el ambiente, fuera del huésped, para volverse infeccioso. Por lo tanto, la vía de contagio principal se relaciona con la ingesta de productos o agua contaminados. La duración de la enfermedad varía, pero sin tratamiento, los síntomas pueden persistir o reaparecer. Los profesionales sanitarios recomiendan la consulta médica ante cualquier síntoma persistente o severo, especialmente en personas con sistemas inmunológicos comprometidos. El tratamiento estándar incluye antibióticos específicos y una hidratación adecuada para mitigar la pérdida de líquidos.
Este brote de ciclosporiasis pone de manifiesto la fragilidad de las cadenas de suministro alimentario y la importancia de la vigilancia sanitaria constante.



