Trump propone que EE. UU. sea sede exclusiva del próximo Mundial

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha celebrado el éxito rotundo del Mundial celebrado recientemente y ha lanzado una propuesta que podría ser muy controvertida: que su país albergue la próxima edición en solitario, excluyendo a México y Canadá.
Durante una recepción en la Torre Trump de Nueva York, el mandatario estadounidense, Donald Trump, no dudó en calificar el reciente Mundial de fútbol como el "más grande de la historia" debido a los récords de audiencia que ha cosechado.
Visiblemente complacido con el desarrollo del torneo, Trump sugirió con firmeza la posibilidad de que Estados Unidos repita como sede en la próxima ocasión. "Sugiero, porque ha sido tan exitoso (...) lo que deberíamos hacer es elegir a EE.UU. de nuevo, y dejar a México y Canadá fuera", declaró el presidente.
Aunque reconoció la colaboración de sus vecinos norteamericanos, afirmando que "fue bonito tenerlos", Trump dejó clara su intención de que la próxima cita mundialista sea una experiencia puramente estadounidense. "Pero elegimos a alguien más para el siguiente", concluyó, marcando así una postura audaz en la organización de eventos deportivos internacionales.
La declaración de Trump es una jugada política arriesgada que busca capitalizar el éxito del Mundial para su agenda nacionalista, priorizando intereses propios sobre la cooperación internacional.



