Trump declara el fin de las tensiones con España tras la conquista del Mundial

Tras presenciar la victoria de España en la final del Mundial 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró conciliador y afirmó que "ya no hay tensiones" con el país ibérico, felicitando a la selección por su triunfo. Trump, quien estuvo en el podio para la entrega del trofeo, calificó de "gran equipo" a la selección española.
El ambiente de celebración en el MetLife Stadium tras la victoria de España en el Mundial 2026 tuvo un protagonista inesperado en el podio: Donald Trump. El mandatario estadounidense, quien asistió a la gran final donde España se impuso a Argentina por 1-0 en la prórroga, participó activamente en la ceremonia de entrega de la Copa. Junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, Trump fue el encargado de entregar el codiciado trofeo al capitán español, Rodri, quien tuvo que pedirle educadamente que se apartara para poder alzar la copa.
Visiblemente satisfecho, Trump no dudó en compartir sus impresiones sobre el desempeño de la selección española. "Hablé con España y les felicité por tener un gran equipo", declaró el presidente, sin especificar si estas palabras fueron dirigidas directamente al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también presente en el estadio. Las declaraciones cobran relevancia en el contexto de un periodo reciente de diplomacia tensa entre ambos gobiernos, marcado por desacuerdos en políticas de defensa y compromisos de la OTAN.
Al ser consultado sobre el estado de las relaciones bilaterales entre Washington y Madrid, Trump fue categórico: "No, no tengo tensiones. No tengo tensiones con nadie", sentenció. Estas afirmaciones, realizadas antes de su regreso a Washington, sugieren un intento de distensión y un mensaje de cordialidad aprovechando el éxito deportivo español como telón de fondo para escenificar un posible acercamiento diplomático.
El gesto de Trump de buscar la reconciliación tras un triunfo deportivo subraya el poder de la diplomacia del espectáculo, aunque la verdadera solidez de estas 'paz' está aún por verse.


