Stroll, autocrítico con Aston Martin: "No nos gusta nada del coche"

Lance Stroll, piloto de Aston Martin, ha sido contundente al describir el estado actual del AMR23, señalando que al equipo "no le gusta nada del coche" y que su único camino es la mejora. La esperanza reside en las próximas actualizaciones, especialmente en Hungría.
El piloto canadiense Lance Stroll no se ha andado con rodeos al evaluar la situación de Aston Martin en la Fórmula 1. Tras un fin de semana particularmente difícil en Spa-Francorchamps, Stroll reconoció que el monoplaza actual, el AMR23, carece de aspectos positivos que entusiasmen al equipo. "No hay nada que nos guste de nuestro coche, no tiene puntos fuertes, así que solo podemos mejorar", afirmó el piloto ante un grupo reducido de medios, incluyendo SPORT. La expectativa principal ahora recae en las mejoras que se esperan introducir en las próximas carreras, con Hungría como un punto clave de prueba.
Stroll considera que el Gran Premio de Hungría será un buen baremo para evaluar si las modificaciones funcionan, dado que es un circuito que prioriza el chasis sobre la potencia del motor. "Creo que Hungría es un buen test. No es un circuito muy de motor, es un circuito de chasis. Eso es el test", explicó. Si Aston Martin no demuestra una mejora significativa en Hungaroring, el piloto teme que las futuras adiciones de potencia, como las previstas para Zandvoort, no logren solucionar los problemas de base del coche. "Si seguimos muy lentos en Hungría, la potencia que vendrá en Zandvoort no arreglará los problemas que vienen del chasis", sentenció.
Mirando hacia adelante, Stroll anhela que el próximo fin de semana en Budapest marque un punto de inflexión. "Espero que este sea el último fin de semana doloroso para nosotros. En Budapest tendremos nuevas cosas, veremos cuánto tiempo por vuelta nos dan, esa es la cuestión. Espero que en Budapest seamos más competitivos", confesó. A diferencia de su compañero Fernando Alonso, quien mantiene la fe en el proyecto a largo plazo y la comunicación fluida con el equipo técnico liderado por Adrian Newey, Stroll se muestra pragmático y centrado en la necesidad de un rendimiento inmediato. "Hablamos de todas las limitaciones y las áreas en las que tenemos que trabajar, lo que se siente dentro del coche, lo que nos cuesta mucho tiempo en el coche. Eso es lo que hemos estado hablando con Adrian y con todo el equipo durante la primera parte de la temporada", añadió Alonso.
La honestidad brutal de Stroll, aunque incómoda, es precisamente lo que Aston Martin necesita para afrontar sus profundos problemas de chasis.



