Real Madrid: La 'operación salida' es clave para fichar ante la urgencia de Mourinho
La planificación del Real Madrid para la temporada 2026/27 está en un punto muerto, supeditada a la salida de jugadores. Sin ventas, la llegada de nuevos fichajes es prácticamente imposible, según fuentes del club.
El Real Madrid se enfrenta a una situación crítica en el mercado de fichajes: la necesidad imperiosa de vender para poder comprar. La hoja de ruta inicial, marcada por la llegada de Bernardo Silva y Cucurella buscando rendimiento inmediato, se ha visto frenada. Aunque se incorporaron posteriormente Denzel Dumfries e Ibrahima Konaté para reforzar la defensa, tal y como deseaba el técnico Mourinho, la plantilla para la temporada 2026/27 aún presenta carencias significativas. Falta un central adicional y, crucialmente, un mediocentro organizador que pueda dar fluidez al juego, una figura que el club ha buscado infructuosamente en perfiles como Camavinga, Güler, Valverde, Tchouaméni o Brahim, desde la inesperada retirada de Kroos en 2024.
Fuentes cercanas a la dirección deportiva confirman que no hay avances en ninguna operación de entrada mientras no se resuelva el futuro de aquellos futbolistas que no entran en los planes de Mourinho o que son considerados transferibles. La máxima es clara: "Es imposible que entren jugadores si no salen otros". Por ello, a pesar de la aparición de nombres como Rodri o destacados en el Mundial, cualquier movimiento está paralizado hasta que se definan las situaciones de Ceballos, Carvajal y Alaba, quienes ya han sido desvinculados y buscan nuevo destino. Paralelamente, el club ha cerrado las cesiones de Fran García al Betis, Nico Paz al Como y la venta del 50% de Mario Martín al Getafe.
La dificultad para aligerar la plantilla se convierte en un lastre para la capacidad negociadora del Real Madrid en el mercado. Si bien hace tiempo se especuló con la salida de Tchouaméni como la gran venta del verano, el foco ha terminado por situarse en Camavinga. A pesar de tener contrato hasta 2029 y un valor de mercado que, aunque a la baja tras una temporada irregular y una expulsión clave ante el Bayern, sigue siendo considerable, el club no quiere malvenderlo. La Premier League se presenta como destino potencial, con el Manchester United como cliente habitual, pero una tasación de 60 millones, rebajada desde los 80 iniciales, genera dudas. Otros nombres como Asensio, con un contrato extendido hasta 2031 pero con un rendimiento decreciente, o Mastantuono, cedido en River, también están en la lista de posibles salidas, buscando garantizar continuidad y minutos para jugadores jóvenes con altas inversiones.
La inmovilidad en la parcela de fichajes pone de manifiesto la compleja ingeniería financiera y deportiva que requiere la gestión de una plantilla de élite. La necesidad de generar ingresos por ventas es una constante en el fútbol moderno, pero en el Real Madrid se agudiza ante la ambición de seguir compitiendo al máximo nivel y la necesidad de reconfigurar el centro del campo. La resolución de estas salidas no solo liberará masa salarial y espacio en la plantilla, sino que también será crucial para determinar la calidad y el número de incorporaciones que podrían darle a Mourinho las herramientas deseadas para su proyecto a largo plazo.
La lentitud en las salidas del Real Madrid amenaza con hipotecar la planificación de Mourinho y dejar al equipo sin los refuerzos necesarios para pelear por todos los títulos.



