Raimon Ferrer, adiós al césped, pero no al corazón del Levante

Raimon Ferrer, tras casi cuatro décadas cuidando el césped del Ciutat de València, se retira pero no se desvincula del Levante. Su gran legado es 'El Raconet', un espacio único que espera seguir manteniendo.
Raimon Ferrer pone fin a su etapa como jardinero del Levante UD, tras 38 años dedicado a mantener el césped del Ciutat de València en perfectas condiciones. Sin embargo, su adiós a la labor profesional no implica una desconexión total con el club de su vida. Los lazos forjados a lo largo de tantos años de esfuerzo y dedicación han consolidado un sentimiento eterno hacia el club granota.
Más allá de su trabajo incansable en el terreno de juego, Raimon Ferrer es reconocido principalmente como el creador de 'El Raconet', un espacio que él mismo ha construido con sus propias manos y que se ha convertido en una obra de arte personal. A pesar de que algunos perciben esto como un injusto eclipsar a su labor profesional, Raimon lo considera parte de su identidad con el Levante. Este rincón personal, lleno de recuerdos y objetos personales, refleja su personalidad y su particular forma de entender el club.
'El Raconet' nació como un punto de encuentro, un lugar para desconectar del fútbol y conectar con la vida, llegando incluso a ser un improvisado restaurante para directivas y personalidades. Ha sido testigo de momentos de alegría y tristeza, de confesiones y reconciliaciones, convirtiéndose en un auténtico santuario personal para Raimon. A pesar de la evolución del fútbol y de la vida moderna, él anhela la cercanía y la camaradería de antaño, y espera poder seguir cuidando de su creación, al menos, una vez por semana, ya que asegura que "aquí se me van las penas".
La dedicación de Raimon Ferrer trasciende el mero mantenimiento de un campo de fútbol; ha erigido un templo emocional para el club.



