Paula Badosa: "Si tuviera una hija, no la animaría a jugar al tenis"

La tenista española Paula Badosa se ha sincerado sobre las dificultades de su carrera profesional, llegando a afirmar que no animaría a su propia hija a dedicarse a este deporte debido a su dureza.
Paula Badosa ha abierto su corazón sobre el exigente recorrido que ha supuesto su carrera en el tenis. La deportista catalana, que ha tenido que lidiar con un historial de lesiones y resultados irregulares que han frenado su progresión en diversas etapas, atraviesa ahora un momento de mayor plenitud tras superar un periodo complicado de dolencias crónicas. La reciente victoria en el WTA 125 de Bastad, su primer título en el circuito desde 2024, ha supuesto un bálsamo para su confianza, permitiéndole reencontrarse con sensaciones perdidas tras haber alcanzado el número 2 del ranking mundial.
A pesar de asegurar que las molestias persisten, Badosa reconoce estar gestionando mejor su condición física. "La lesión siempre está ahí cuando compito. Hay días en los que no puedo controlarla y directamente no puedo jugar. Pero, por ahora, la estamos gestionando bien", explicó, destacando el apoyo de su equipo para monitorizar la situación. "Mi equipo, el médico y el fisioterapeuta hacen un seguimiento constante. Hay momentos en los que me asusto, como ocurrió hoy, pero el cuerpo está respondiendo", añadió.
En una de sus reflexiones más personales, Badosa confesó haber meditado en numerosas ocasiones si, de poder elegir de nuevo, volvería a dedicarse al tenis. "Es algo en lo que he pensado muchas veces. No lo sé. Es un camino muy duro. He vivido momentos muy complicados para llegar hasta aquí y todo eso deja huella", admitió. Sin embargo, sí repetiría la experiencia por el crecimiento personal que le ha aportado: "Creo que diría que sí porque me ha convertido en una mujer muy fuerte y capaz de luchar por cualquier objetivo. Pero si tuviera una hija, no la animaría a jugar al tenis. A mí quizá sí volvería a hacerme pasar por todo esto, pero a una hija no". La tenista también señaló la recuperación de la regularidad, una de sus grandes virtudes, como clave para reencontrar su mejor versión en la pista.
La victoria en Bastad, según Badosa, tuvo un valor emocional incalculable. "Volver a ganar un torneo, aunque fuera un WTA 125, fue muy importante para mí. Incluso más que otros títulos por todo lo que significa. Necesitaba volver a sentirme ganadora, competir durante cinco días seguidos, comprobar que mi cuerpo respondía y recuperar esa sensación de ser competitiva". Este triunfo representa un impulso anímico fundamental para afrontar los próximos desafíos, permitiéndole recuperar la constancia y la solidez que siempre la habían definido.
La impactante declaración de Badosa subraya el sacrificio y las secuelas físicas y mentales que el tenis de élite puede acarrear, desmitificando la glamurosa imagen que a menudo rodea a este deporte.



