La Real Sociedad se enfrenta a un exceso de jugadores en pretemporada

La Real Sociedad arranca la pretemporada con una plantilla sorprendentemente numerosa, a pesar de no haber concretado aún ningún fichaje. La recuperación de jugadores cedidos y la permanencia de otros efectivos elevan el número de futbolistas a disposición de Imanol Alguacil, generando un desafío logístico y deportivo.
Las instalaciones de Zubieta, conocidas por su amplitud, se están volviendo un espacio reducido para la Real Sociedad en este inicio de campaña. A diferencia de la planificación esperada, el club se encuentra con un número considerable de futbolistas en la plantilla, incluso sin contar con los jóvenes talentos del Sanse. La salida de cuatro jugadores (Wesley, Caleta-Car, Aritz y Brais) no ha sido suficiente para aligerar la carga, y la falta de incorporaciones oficiales a mediados de julio ha dejado una plantilla inflada.
La situación se agrava al considerar que, si todos los futbolistas disponibles estuvieran aptos, Imanol Alguacil contaría con cerca de 38 jugadores. De ellos, aproximadamente 30 serían candidatos a formar parte del primer equipo o jugadores con un ciclo aún por cerrar. Figuras como Carlos Fernández, quien inicia el curso lesionado tras una buena cesión en el Mirandés, y Jon Karrikaburu, que tuvo minutos en el último amistoso pero no entra en los planes del técnico, ejemplifican esta situación. La incertidumbre sobre el futuro de jugadores como Javi López, Goti, Zakharyan, Mikel Rodríguez u Ochieng añade más complejidad a la gestión de la plantilla.
El club afronta el reto de definir y ejecutar las salidas necesarias para conformar un bloque competitivo y manejable. Las operaciones de traspaso o cesión se están alargando más de lo previsto, lo que dificulta la planificación deportiva y la integración de posibles nuevos fichajes. La capacidad de Zubieta para albergar a tantos futbolistas es un alivio temporal, pero la gestión deportiva de este 'overbooking' será clave para el éxito de la temporada.
La Real Sociedad parece haberse dormido en los laureles de la planificación, acumulando un exceso de efectivos que podría lastrar su rendimiento inicial. La lentitud en las salidas es un problema recurrente que exige mayor agilidad.



