La insólita competencia entre pilotos por una mejora en Visa Racing Bulls

Visa Racing Bulls estrena un paquete de mejoras en Spa, incluyendo un nuevo alerón trasero. Ante la limitación de una sola unidad, el equipo decidió que el piloto que clasificara mejor en Silverstone se lo quedaría.
El equipo Visa Racing Bulls llega al Gran Premio de Bélgica con importantes novedades aerodinámicas, destacando un nuevo alerón trasero, una cubierta del motor rediseñada y ajustes en los conductos de freno delanteros. Sin embargo, la incorporación de un arco antivuelco modificado al chasis ha resultado ser un desafío técnico, por lo que solo uno de los dos monoplazas podrá lucir esta mejora en Spa.
Ante esta situación, el jefe del equipo, Alan Permane, confió en la competitividad inherente de sus pilotos, Liam Lawson y Arvid Lindblad, para decidir quién estrenaría la pieza. "Lo que hice fue sentarme con ambos pilotos en Austria", explicó Permane. "Les dije que teníamos una buena actualización para Spa, pero solo para un coche. El segundo estaría listo para Budapest". Se les presentaron dos opciones: posponer la mejora para ambos a Hungría o resolverlo de forma más dinámica.
La alternativa propuesta, y aceptada de inmediato por los pilotos, fue que la mejora fuera para aquel que registrara la mejor posición en la clasificación del Gran Premio de Silverstone. En esa sesión, Arvid Lindblad logró el noveno puesto, mientras que Liam Lawson finalizó décimo. Por consiguiente, el joven debutante Lindblad se adjudicó la pieza para Spa, demostrando su talento en esta particular competición interna.
Permane reconoció que esta metodología fue una forma de añadir emoción y justicia a la asignación, aunque anticipó que futuras actualizaciones de gran envergadura podrían tener una asignación más directa. "Si vuelve a pasar más adelante esta temporada, y podría ocurrir porque tenemos otra gran actualización prevista, esa irá para Liam", afirmó, sugiriendo un posible cambio en el criterio para futuras ocasiones, aunque la experiencia en Silverstone fue considerada un éxito.
Una jugada maestra de Alan Permane para mantener la motivación y la competitividad interna, transformando una limitación técnica en un emocionante desafío.



