La F1 se relaja y muestra su lado más humano en Goodwood

El Festival de la Velocidad de Goodwood se ha convertido en un punto de encuentro para pilotos de Fórmula 1, quienes aprovechan para relajarse, interactuar con aficionados y disfrutar de vehículos clásicos, lejos de la presión de la competición.
El mítico Festival de la Velocidad de Goodwood ha sido testigo este año de una faceta diferente de la Fórmula 1. Un tercio de la parrilla actual se dejó ver por el evento, donde pilotos como Franco Colapinto, con un Alpine, o Kimi Antonelli, fotografiándose con personal de Ferrari, mostraron un lado más desenfadado. Lejos de las ruedas de prensa, los compromisos y la optimización de los monoplazas, Goodwood se presenta como un espacio de libertad donde pilotos como Isack Hadjar, Arvid Lindblad, Liam Lawson, Pierre Gasly y Lando Norris disfrutan de la conducción de máquinas espectaculares, incluyendo el RB17 de Adrian Newey, quien también se dejó ver. El diseñador, tras el estrés de Aston Martin, encontró en Goodwood un respiro, recordando su participación el año pasado al volante de un McLaren histórico.
El ambiente relajado de Goodwood permite que las estrellas de la F1 se sientan como en casa. Lando Norris, tratado como un ídolo local, experimentó una auténtica marea de aficionados el sábado, abriéndose paso hacia el Palacio del Duque. El británico, incluso, bromeó sobre un futuro compartido con Valentino Rossi y tuvo el honor de estrenar el nuevo Hypercar de McLaren, manifestando su interés en el futuro de la marca en las 24 Horas de Le Mans. Por su parte, Colapinto incendió el ambiente con derrapes y 'donuts' con su Alpine, expresando su fascinación por los rallies y su deseo de competir en ellos algún día. La anécdota se completó con un emotivo abrazo con James Vowles, jefe de Williams, antiguo mentor del argentino.
Goodwood, un clásico por derecho propio, reúne no solo vehículos históricos de todas las épocas de la Fórmula 1, sino también a leyendas del automovilismo como Damon Hill, Mario Andretti y Emerson Fittipaldi, quienes reviven su pasión por la competición. El rugido de un V12 o el desfile de Ferraris con Marc Gené al volante son estampas habituales. La Fórmula E también tuvo su representación con Pepe Martí y el nuevo monoplaza GEN4. La creciente presencia de pilotos de F1 en Goodwood subraya el atractivo del festival como un escape bienvenido de la intensa temporada.
Goodwood se consolida como el 'retiro' ideal para los pilotos de F1, demostrando que el automovilismo de élite también tiene espacio para la diversión y la desconexión genuinas.



