Konaté decepciona en su debut mundialista con el Real Madrid

El paso de Ibrahima Konaté por el Mundial ha sido decepcionante, lejos de la ilusionante presentación que se esperaba para el nuevo central del Real Madrid. Su escasa participación y una desafortunada primera titularidad han dejado interrogantes sobre su adaptación.
El Mundial se presentaba como el escaparate perfecto para que Ibrahima Konaté mostrara su valía al madridismo. El central francés, recién llegado al Real Madrid hasta 2030 y sin coste de traspaso, aterrizó con un currículum prometedor: experiencia en RB Leipzig y Liverpool, 27 años y unas condiciones físicas envidiables. Sin embargo, su desempeño en el torneo ha generado más dudas que certezas, recordado por casos similares como el de Bernardo Silva con Portugal, cuyo rol también ha sido secundario. Konaté abandona la competición con un bagaje muy pobre, claramente a la sombra de Saliba y Upamecano, y con una primera titularidad que se ha tornado en pesadilla.
Antes de la semifinal contra España, el defensa del Real Madrid apenas había disputado 14 minutos en un partido intrascendente contra Noruega. La oportunidad de demostrar su nivel llegó en la lucha por el tercer puesto ante Inglaterra, pero el encuentro se convirtió en un auténtico desastre para él. Francia se marchó al descanso con un contundente 0-4 en contra, con Konaté señalado en dos de los goles. Su pasividad en el primer tanto y su falta de concentración en el cuarto fueron evidentes. Didier Deschamps tomó cartas en el asunto y decidió sustituirlo al descanso, dejando al equipo con una derrota final de 4-6.
La realidad es que Konaté es un defensa capaz cuando se encuentra al máximo nivel de concentración, destacando en el juego aéreo y en los duelos individuales. No obstante, cuando su conexión con el partido decae, puede convertirse en un foco de problemas, algo que en el Real Madrid, donde la exigencia es aún mayor que en el Liverpool, se paga muy caro. Su actuación en el Mundial no invita a pensar en un fichaje de talla mundial inmediata, obligando al jugador a empezar de cero en la pretemporada para ganarse la confianza que el torneo no le ha otorgado.
Konaté ha tenido un inicio de ciclo en el Real Madrid decepcionante, lo que le obliga a una redención total para justificar su fichaje.



