Kempes recuerda su llegada al Valencia CF: 50 años de un vínculo eterno

Mario Alberto Kempes celebra 50 años de su fichaje por el Valencia CF con un emotivo mensaje a la afición, recordando sus inicios y su impacto histórico en el club. El argentino, que llegó a Mestalla con 21 años, comparte anécdotas de su debut y el legado que construyó en sus ocho temporadas.
Han transcurrido cincuenta años desde que Mario Alberto Kempes puso pie por primera vez en Valencia. El legendario delantero, conocido como 'El Matador', ha querido conmemorar este hito significativo con un mensaje especial dirigido a la comunidad valencianista, acompañado de un vídeo que repasa los inicios de una de las etapas más gloriosas del Valencia CF. "Llegué a Valencia desde Rosario Central, a los 21 años, de la mano de Pasieguito", relata el astro argentino, reconociendo el papel fundamental del que fuera técnico valencianista para materializar su fichaje.
La llegada de Kempes a Mestalla se produjo el 12 de agosto de 1976, impulsada por la apuesta de Pasieguito, quien conocía de primera mano el talento del futbolista argentino. Curiosamente, el propio delantero recuerda que ni siquiera el presidente Ramos Costa había presenciado su juego en persona antes de concretarse la operación. Su debut oficial, cinco días después de firmar, distó de ser idílico, con un penalti fallado en el Trofeu Taronja, una anécdota que él mismo califica ahora con humor como "un debut para el olvido", pero que pronto quedaría eclipsada por su descomunal rendimiento posterior.
La verdadera dimensión de Kempes pronto se hizo patente en la competición oficial. Se convirtió en una máquina de marcar goles y en el indiscutible referente de un Valencia que vivió años dorados, conquistando la Copa del Rey, la Recopa de Europa y la Supercopa, además de dos trofeos Pichichi. Sus 149 goles en 246 partidos oficiales cimentaron su leyenda, acuñando la célebre frase "No diga gol, diga Kempes". Su influencia trascendió las estadísticas, erigiéndose como un símbolo de Mestalla y un ídolo para varias generaciones de aficionados, consolidando su estatus con la consecución del Mundial de 1978 con Argentina como jugador del Valencia.
Medio siglo después, el vínculo de Kempes con el Valencia permanece inquebrantable. "Más que los títulos, lo que me hacía sentir muy feliz era cuando entraba a la cancha en Mestalla y sentía el calor de la hinchada", confiesa, añadiendo: "50 años después sigo siendo hincha de Valencia como siempre". El Matador agradece el apoyo incondicional de una afición que "nunca nos abandonó" y anuncia su regreso a la ciudad los días 25 y 26 de septiembre para celebrar este aniversario junto a los seguidores. Su legado en Mestalla, donde "lo di todo", sigue tan vivo como el primer día, demostrando que Kempes y el Valencia son, y seguirán siendo, inseparables.
El mensaje de Kempes es un recordatorio de la importancia de los ídolos en la construcción de la identidad de un club, un lazo que trasciende el tiempo y los títulos.


