Jordi Cano aterriza en el Andorra con la ambición del ascenso como norte

Jordi Cano, recién llegado al Andorra tras liderar la tabla de goleadores en Primera Federación, se muestra ilusionado con su debut en Segunda División y pone el ascenso del club como su máxima prioridad.
Jordi Cano ha aterrizado en el FC Andorra con la vitola de ser el máximo artillero de la Primera Federación la pasada campaña, un logro que le abre las puertas de LaLiga Hypermotion. A sus 31 años, el delantero catalán, que comenzó su andadura en las categorías más modestas del fútbol regional, reconoce la dificultad de asimilar el salto al profesionalismo. "Cuando estás en esas categorías lo ves muy lejos, pero al final, si picas mucha piedra y pasas por todo tipo de momentos, la oportunidad te acaba llegando si te la trabajas", declaró en una entrevista para SPORT, enfatizando la importancia de la perseverancia y la competitividad para superar los obstáculos, incluso aquellos que hicieron plantearse otras vías profesionales tras una carrera universitaria.
Con 25 goles a sus espaldas, Cano afronta el reto de replicar esa efectividad en una categoría superior. Si bien admite que igualar esa cifra en Segunda División podría ser complicado, su principal meta es colectiva: "Mi objetivo principal es que el club consiga pronto el ascenso". A pesar de la ambición personal de "hacer números" por su carácter competitivo, el foco está puesto en el proyecto andorrano, un equipo que, según el propio jugador, posee un estilo de juego definido basado en la posesión, pero que con su llegada ganará en profundidad y versatilidad. "Estoy en un equipo rodeado de jugadores que tienen un pie espectacular y la idea de juego se disfruta mucho", añadió, confiado en que su estilo se integrará sin problemas.
El delantero catalán no ve la edad como un impedimento, sino como una oportunidad largamente esperada. "Me lo tomo como una oportunidad. He trabajado muy duro y para mí ahora toca disfrutarlo. Cada minuto que esté en el campo dejaré todo por este escudo", afirmó con determinación. Si bien la Primera División es un sueño lejano, no se descarta la posibilidad de alcanzarla, reconociendo la motivación y la energía del vestuario del Andorra, así como la capacidad de los equipos con menos recursos para "hacer grandes cosas desde la humildad". La madurez adquirida, junto a su instinto goleador y su sacrificio por el colectivo, son las claves que considera que le han llevado hasta este punto de su carrera.
Jordi Cano representa la prueba de que la perseverancia y el trabajo duro pueden abrir puertas insospechadas en el fútbol, incluso a una edad en la que muchos consideran que el tren profesional ya ha pasado.



