Iván Chapela: De fichaje decepcionante a figura renacida en el CD Tenerife

El CD Tenerife celebra la resurrección de Iván Chapela, quien ha pasado de ser un fichaje que generó dudas a una pieza clave en la pretemporada. El atacante andaluz, tras un inicio de temporada complicado, muestra ahora la calidad y el desparpajo que se esperaban de él.
Iván Chapela ha completado una transformación notable en el CD Tenerife, dejando atrás un inicio de temporada decepcionante para reencontrarse con su mejor versión. El atacante, llegado el pasado enero procedente del Burgos, tuvo unos primeros meses en la isla marcados por un estado físico deficiente y una falta de chispa que no justificaban la inversión realizada por el club. Sin embargo, el jugador no se rindió y ha trabajado duro para revertir la situación, demostrando ahora la verticalidad y calidad que llevaron a la dirección deportiva y al cuerpo técnico, con Guill y Álvaro Cervera al frente, a apostar firmemente por él.
La pretemporada ha sido el escenario perfecto para la metamorfosis de Chapela. El futbolista se ha presentado con una condición física óptima y una mentalidad renovada, tras un año complicado en el Burgos donde apenas tuvo participación. En los amistosos, ha vuelto a ser el jugador desequilibrante que se esperaba, mostrando soltura con el balón, acierto de cara a gol y una presencia destacada en el juego ofensivo, incluso actuando por dentro. Sus actuaciones ante el Tenerife B (con gol), Getafe y un doblete frente al Añaza, además de una asistencia a Baba contra el Cádiz, avalan su renacimiento.
Álvaro Cervera, quien ya hizo debutar a Chapela en Primera División con el Cádiz, se ha mostrado complacido con su rendimiento actual, calificándolo como un jugador “muy bien” y de “mucha calidad”. El técnico recordó la transformación del jugador, pasando de ser un extremo veloz a un centrocampista de calidad que aportará frescura y pausa al equipo. Las palabras de Cervera cobran especial relevancia, dado que el propio entrenador fue crítico con la condición física de Chapela en marzo y abril, llegando a afirmar que “físicamente” había llegado “hecho un desastre” y que no se parecía al jugador que él conocía. Chapela, por su parte, ha reconocido haber llegado a la isla en una situación complicada tras su paso por el Burgos y ha explicado que el verano lo dedicó a una intensa pretemporada para estar en condiciones de competir y ganarse un puesto.
La historia de Chapela en el CD Tenerife es un testimonio de resiliencia y trabajo duro. Tras un aterrizaje complicado, donde las expectativas iniciales chocaron con una realidad física y futbolística alejada de lo esperado, el jugador ha sabido reinventarse. Su éxito en la pretemporada no solo revitaliza su carrera individual, sino que también aporta una nueva dimensión al ataque del Tenerife, ofreciendo una alternativa de calidad que puede ser crucial en la búsqueda de los objetivos del equipo esta temporada. La confianza que el club depositó en él, respaldada por técnicos que lo conocen bien, parece finalmente estar dando sus frutos.
La resurrección de Iván Chapela demuestra que la paciencia y el trabajo duro pueden transformar fichajes dudosos en activos valiosos para cualquier equipo.


