Ismail Elfath, el árbitro que aviva la polémica en la semifinal Inglaterra-Argentina

La designación de Ismail Elfath como árbitro para la semifinal del Mundial entre Inglaterra y Argentina ha desatado fuertes críticas desde la prensa inglesa. La polémica se centra en su historial con Lionel Messi y la percepción de falta de experiencia para un partido de esta magnitud.
Se espera un partido de alta intensidad, donde la capacidad de Elfath para mantener el control y evitar que las polémicas arbitrales eclipsen el juego será crucial para el desarrollo del encuentro.
La semifinal del Mundial entre Inglaterra y Argentina llega cargada de tensión, y un foco de controversia se ha centrado en la figura del colegiado designado: Ismail Elfath. La decisión de la FIFA de confiar un partido de tanta relevancia a este árbitro estadounidense de 44 años, nacido en Casablanca, Marruecos, no ha sentado bien en el bando inglés. La prensa británica ha reaccionado con enfado, como demuestra el titular del 'Daily Mail': "Lionel Messi obtiene a su árbitro favorito para la semifinal de la Copa Mundial entre Inglaterra y Argentina".
Las críticas se fundamentan en un dato estadístico llamativo: Lionel Messi jamás ha perdido un encuentro arbitrado por Elfath. De hecho, fue bajo su dirección que el astro argentino conquistó la Leagues Cup de 2023, su primer título en suelo estadounidense. Los ingleses reclaman un árbitro con mayor bagaje en citas de esta envergadura, mientras que la postura argentina parece ser de mayor conformidad con la elección. Elfath suma así su cuarto partido en este Mundial, tras haber dirigido encuentros como el España-Uruguay, donde su permisividad ante el juego duro de los charrúas sorprendió, así como el Países Bajos-Japón y el Brasil-Noruega.
Este es el segundo Mundial para Elfath, quien ya estuvo presente en Qatar 2022, arbitrando tres partidos y ejerciendo como cuarto árbitro en la final. A pesar de la permisividad mostrada en el duelo hispano-uruguayo, el colegiado tiene una media de cuatro tarjetas amarillas por encuentro, lo que sugiere que no le tiembla el pulso a la hora de sancionar. La expectativa ahora es que el foco recaiga sobre el desarrollo deportivo y que la actuación arbitral no se convierta en el centro de atención.
La controversia alrededor de Ismail Elfath subraya la fragilidad de la percepción de neutralidad en instancias decisivas y la dificultad de satisfacer a todas las partes en un torneo de la magnitud de la Copa del Mundo.



