Inglaterra se corona en un vibrante partido por el bronce ante Francia

Inglaterra se alzó con la medalla de bronce tras vencer a Francia por un marcador final de 4-6 en un encuentro que se convirtió en un auténtico espectáculo de ida y vuelta.
El partido por el tercer puesto del Mundial entre Francia e Inglaterra se transformó en una montaña rusa de emociones, un duelo que escapó a toda lógica y demostró que no siempre los partidos por el bronce son meros trámites. Lo que comenzó como una posible humillación para los galos, con Inglaterra desplegando un juego arrollador y una ventaja considerable al descanso, se convirtió en un intercambio frenético de golpes que mantuvo la tensión hasta el pitido final.
Inglaterra, incluso con un equipo con varias rotaciones, tomó la iniciativa de forma contundente. Antes de que se cumpliera la primera media hora, ya dominaban por 0-4 gracias a los tantos de Rice, Quansah y un estelar Bukayo Saka, quien firmó un doblete para sentenciar una primera parte desastrosa para Francia. La superioridad inglesa parecía encaminar una goleada histórica, dejando a los de Didier Deschamps contra las cuerdas.
Sin embargo, la segunda mitad presenció una reacción sorprendente de Francia. Con cambios al descanso y liderados por un Kylian Mbappé que demostró su inmenso talento, los galos recortaron distancias de forma vertiginosa. Mbappé no solo anotó, sino que se coronó como máximo goleador histórico de los Mundiales, superando a Lionel Messi, mientras que Olise también batió récords de asistencias. A pesar de los esfuerzos franceses por culminar una remontada épica, Saka sentenció el partido desde el punto de penalti para Inglaterra, aunque el marcador aún tendría más emociones con goles de Dembélé y un golazo final de Bellingham que cerró el electrónico en un espectacular 4-6.
La exhibición goleadora y la remontada francesa, pese a la derrota, demuestran la capacidad de este equipo para reinventarse, aunque la defensa mostrada al inicio fue un reflejo de sus debilidades.



