Ginecólogo advierte: La hidratación, clave contra molestias urinarias veraniegas

La llegada del verano incrementa las dolencias del tracto urinario femenino, vinculadas al calor y la deshidratación. El doctor Joan Matas, ginecólogo integrativo, subraya la importancia de una correcta hidratación como medida preventiva.
El calor estival trae consigo un repunte de consultas médicas por infecciones urinarias en mujeres. Según el doctor Joan Matas, ginecólogo integrativo, varios factores veraniegos contribuyen a esta situación. La deshidratación, provocada por la mayor pérdida de líquidos y la menor ingesta de agua, reduce la frecuencia de micción, impidiendo el arrastre natural de bacterias. A esto se suman cambios en la rutina como el retraso al orinar durante desplazamientos o la permanencia prolongada con el bañador mojado, prácticas que, aunque no causan infección directamente, pueden irritar y alterar la flora urogenital, aumentando la vulnerabilidad.
Matas destaca que la hidratación insuficiente es el factor de riesgo más significativo y fácil de controlar. "Beber poco, especialmente cuando se suda más, reduce la producción de orina y hace que se vacíe la vejiga con menor frecuencia", explica. Si bien el calor agrava la deshidratación, y la humedad de la ropa puede ser un factor irritante, no son los causantes directos de la infección. El especialista también señala que no todas las molestias son infecciones; algunas pueden ser por irritación vulvar o vaginal, pero síntomas como escozor al orinar, urgencia frecuente o dolor abdominal bajo deben ser atendidos.
Las mujeres con historial de infecciones urinarias recurrentes, aquellas con actividad sexual elevada, usuarias de espermicidas, en menopausia, embarazadas, diabéticas o de edad avanzada, constituyen perfiles de mayor riesgo. Para ellas, la consulta médica es fundamental ante la aparición de síntomas como fiebre, escalofríos, dolor lumbar, náuseas o malestar general. El doctor Matas también menciona la utilidad de los probióticos específicos para reforzar las defensas urogenitales.
La deshidratación veraniega es un enemigo silencioso para la salud urinaria femenina, y la solución, según los expertos, es tan simple como accesible: beber más agua.



