El Sporting de Gijón cerca de cerrar la llegada de Nikita Iosifov
El Sporting de Gijón tiene muy avanzadas las negociaciones para incorporar al extremo ruso Nikita Iosifov, que llegaría libre tras su paso por el Celje. Paralelamente, el club rojiblanco está cerca de cerrar la cesión del delantero Andrés Ferrari.
El Sporting de Gijón ha dado un paso decisivo para hacerse con los servicios de Nikita Iosifov. El extremo ruso, de 25 años y agente libre tras finalizar su contrato con el Celje de Eslovenia, se encuentra a un paso de convertirse en nuevo jugador rojiblanco. Las conversaciones entre ambas partes han progresado notablemente en las últimas dos semanas, y se espera que el futbolista se incorpore a las instalaciones de Mareo a principios de la próxima semana para ultimar los detalles de su fichaje y ponerse a las órdenes de Nicolás Larcamón.
A pesar de que Iosifov es un extremo izquierdo natural, el cuerpo técnico sportinguista ve en él las cualidades idóneas para desempeñar el rol de carrilero largo que Larcamón pretende implementar en su esquema. Su velocidad, recorrido por banda y vocación ofensiva se ajustan al perfil buscado por la dirección deportiva para potenciar el costado izquierdo. El jugador, exinternacional sub-21 con Rusia y con un valor de mercado de 1,5 millones de euros según Transfermarkt, representa una incorporación estratégica al llegar sin coste de traspaso.
La llegada de Iosifov no será la única novedad inminente en Mareo. El Sporting también tiene muy adelantada la incorporación del delantero Andrés Ferrari, quien llegaría cedido desde el Sint-Truidense belga. Con estos dos movimientos prácticamente sellados, la entidad gijonesa se tomará un tiempo para analizar el mercado antes de acometer futuras incorporaciones. La hoja de ruta prioriza la llegada de un mediocentro, un mediapunta, un extremo izquierdo, un atacante versátil y un central zurdo. En esta última posición, la prioridad sigue siendo el regreso de Andrés Cuenca, aunque su fichaje se antoja complicado.
La llegada de Iosifov como agente libre y su adaptación a un rol de carrilero es una apuesta arriesgada pero potencialmente muy rentable para el Sporting, dada su proyección y las necesidades tácticas del equipo.



