El Sporting abre Mareo a sus aficionados con ilusión y la vista puesta en el inicio liguero

El Sporting de Gijón ha abierto las puertas de su ciudad deportiva, Mareo, para que los aficionados puedan ver de cerca al equipo en uno de sus últimos entrenamientos antes del debut liguero. La jornada estuvo marcada por el calor, la ilusión y diversas opiniones sobre la plantilla y los próximos movimientos en el mercado.
La ciudad deportiva de Mareo se llenó este martes de aficionados del Sporting de Gijón en una jornada especial que permitió a los seguidores observar de cerca al equipo en acción, a pocos días del arranque de la competición liguera. El plato fuerte del entrenamiento fue un partido entre los propios jugadores, todo ello bajo un sol abrasador que obligó a muchos a buscar la sombra para seguir las evoluciones de sus ídolos.
Entre la afición se palpaba una mezcla de ilusión y cautela. Humberto Merediz, de la Peña Sentimiento Rojiblanco, prefiere esperar al inicio de la Liga para juzgar al equipo, aunque considera que la plantilla tiene margen de mejora, especialmente en el lateral izquierdo. "Si hay suerte, que traigan un lateral izquierdo. Es lo que nos falta", comentó. Otros, como Nel Izquierdo, también esperan los últimos fichajes para perfilar una opinión definitiva, reconociendo que la pretemporada apenas permite sacar conclusiones. La esperanza de la afición se centra en el objetivo del ascenso, un sentimiento compartido por todos los presentes.
La jornada también dejó patente el alcance global del sentimiento rojiblanco, con la presencia de Evan Crider, un seguidor de Pensilvania (Estados Unidos) que aprovechó su visita familiar a Asturias para conocer Mareo. "Mi mayor deseo es que el equipo esté en Primera", afirmó, mostrando su profundo arraigo a la tierra y al club. La jornada sirvió como un termómetro de las sensaciones del sportinguismo, evidenciando que, pese a las opiniones divididas sobre la preparación y los fichajes, el deseo de éxito y el apoyo incondicional son la tónica general de cara al ilusionante, y desafiante, inicio de temporada.
La apertura de Mareo a la afición es un gesto clásico del Sporting que, más allá de ser un entrenamiento más, sirve para calibrar el sentir de una hinchada que, aunque con matices, mantiene intacta su fe en el ascenso.


