El padre de Lamine Yamal explica su ausencia en la final del Mundial: "Me puede dar un ataque"

Mounir Nasraoui, padre de Lamine Yamal, ha revelado los motivos por los que no ha podido acompañar a su hijo en la final del Mundial. Una condición médica le impide viajar largas distancias para no poner en riesgo su salud.
La selección española ya ha asegurado su presencia en la gran final del Mundial, donde se enfrentará a Argentina para luchar por el título. Como ha sido habitual durante el torneo, Lamine Yamal ha contado con el apoyo de su madre, su pareja y su hermano en las gradas. Sin embargo, una ausencia destacada ha sido la de su padre, Mounir Nasraoui, quien ha explicado en una entrevista exclusiva para 'Y ahora Sonsoles' las razones de su no desplazamiento a Estados Unidos.
Nasraoui expresó su profundo orgullo por la victoria de España y el desempeño de su hijo. "Estoy muy orgulloso y agradecido por la gran victoria que ha tenido España. Estoy contento en general por mi hijo y por los jugadores que han hecho un gran trabajo", declaró. Reveló que su hijo le llamó tras la victoria, y que ambos se transmitieron el orgullo mutuo: "Siempre tengo presente a mi hijo desde hace 19 años y dos días. Me ha llamado y me ha dicho que está orgulloso de mí, y yo le he dicho que estoy más orgulloso de él".
El motivo principal de su ausencia radica en una condición médica. Mounir Nasraoui padece epilepsia y un viaje de larga distancia, como el que implicaría ir a Los Ángeles, podría suponer un riesgo para su salud. "Creo que Los Ángeles están a 18.000 kilómetros, imagínate, es muy duro para mí no estar ahí con él. Yo soy una persona epiléptica y tengo que tomarme bastantes pastillas al día y a veces me puede dar un ataque epiléptico. Ahora mismo puedo estar tranquilo, y de los nervios y la emoción me puede dar un ataque", confesó. Por ello, considera que lo más sensato es verlo desde casa para evitar cualquier complicación, tanto para él como para quienes le rodean.
La decisión de Mounir Nasraoui prioriza su salud y la tranquilidad de su entorno, mostrando una madurez y responsabilidad encomiables ante la emoción del momento.



