El Obradoiro refuerza su juego interior con la llegada de Alonso Faure

El Monbus Obradoiro ha anunciado la contratación del pívot Alonso Faure, un jugador joven con proyección que promete aportar presencia física y energía a la rotación interior para su vuelta a la Liga Endesa.
El Monbus Obradoiro ha hecho oficial la incorporación del pívot alicantino Alonso Faure, un movimiento que ya había avanzado EL CORREO GALLEGO y que se enmarca en la configuración de la plantilla para el regreso del club compostelano a la Liga Endesa. Faure, de 2,08 metros de altura, llega procedente del Alimerka Oviedo Baloncesto, donde ha demostrado ser una pieza valiosa durante la temporada 2025/26.
Durante su última campaña profesional, Faure disputó 31 partidos de liga regular, 15 como titular, promediando 7,7 puntos, 5,5 rebotes y 9,7 de valoración en algo más de 17 minutos por encuentro. Su aportación fue clave para que el Alimerka Oviedo alcanzara la Final a Cuatro por el ascenso a la Liga Endesa, destacando su capacidad para finalizar cerca del aro, luchar por el rebote y aportar intensidad en ambos lados de la cancha. A pesar de que el Oviedo había anunciado inicialmente su continuidad, una cláusula de rescisión en su contrato permitió su salida hacia Santiago.
La trayectoria de Faure incluye una formación inicial en la cantera del Valencia Basket y cinco temporadas en el baloncesto universitario de Estados Unidos, alternando entre Loyola Maryland y Pepperdine University, antes de regresar a España. Su fichaje por el Obradoiro encaja en la política del club de incorporar jugadores jóvenes con potencial de crecimiento y, además, cumple con el requisito de jugador de formación, fundamental para las plantillas de la ACB. Faure se une a la renovación del juego interior obradoirista, y el club aún busca un ala-pívot y un pívot que asuman roles protagonistas para consolidar la zona, anticipando que el próximo anuncio será el de Brandon Childress.
La llegada de Alonso Faure al Obradoiro es un movimiento inteligente que combina juventud, proyección y las necesidades específicas de la ACB, sentando una buena base para la rotación interior.


