El humo de los incendios canadienses oscurece Nueva York

La calidad del aire en Nueva York se ha visto seriamente comprometida debido al denso humo emanado de los incendios forestales que asolan Canadá. La visibilidad se ha reducido notablemente, creando una atmósfera similar a la de un día de niebla profunda.
Al llegar a Manhattan, la escena era impactante: una densa capa de humo envolvía la ciudad, limitando la visibilidad de los imponentes rascacielos. Este fenómeno se debe a los masivos incendios forestales que continúan devastando gran parte de Canadá.
La contaminación atmosférica ha afectado a una extensa área de Estados Unidos, y Nueva York es uno de los puntos más afectados. El aire se ha vuelto perceptiblemente irrespirable, con un olor característico a quemado que recuerda a las jornadas más cerradas en Londres.
Las autoridades canadienses informan que actualmente hay más de 800 incendios forestales activos en su territorio, y la mayoría de ellos se encuentran fuera de control desde hace varios días. La propagación de las llamas y el consiguiente aumento del humo siguen siendo una preocupación creciente.
La magnitud de los incendios en Canadá y su impacto transfronterizo subrayan la urgencia de abordar el cambio climático y mejorar la gestión forestal.



