El Gol Olímpico Inédito de Marcos Coll contra Lev Yashin en el Mundial '62

En el Mundial de Chile 1962, Colombia vivió un hito histórico al conseguir el único gol olímpico registrado en la historia del torneo, obra de Marcos Coll, y nada menos que contra el legendario portero Lev Yashin.
La Copa del Mundo de 1962 en Chile fue testigo de un momento singular que quedó grabado en los anales del fútbol. La selección de Colombia, participando por primera vez en la competición, se enfrentó a la Unión Soviética con la presión de un equipo considerado potencia y con Lev Yashin, 'La Araña Negra', bajo los palos. Los soviéticos tomaron una ventaja considerable de 3-0, aunque Colombia logró recortar distancias antes del descanso. Sin embargo, tras encajar un cuarto gol soviético, el marcador se ponía 1-4. Fue entonces, al inicio de la segunda mitad, cuando la magia apareció.
Marcos Coll se preparó para ejecutar un saque de esquina desde la banda izquierda. La trayectoria del balón, con un efecto pronunciado, sorprendió a propios y extraños. En lugar de buscar un remate, la pelota se cerró de tal manera que se coló directamente en la portería de Yashin, sin que ningún jugador interviniera en su recorrido. Este gol, inédito en la historia de los Mundiales, desató la euforia en el Estadio Carlos Dittborn de Arica y llenó de esperanza a la delegación colombiana. La narración de Gabriel Muñoz López se convirtió en icónica, transmitiendo la proeza a todo un país.
Lejos de conformarse, Colombia encontró la inspiración para buscar la remontada. Dos goles más, anotados por 'Toño' Rada y Marino Klinger, sellaron un sorprendente 4-4 final. Aquel resultado fue celebrado como una hazaña nacional. Décadas después, Marcos Coll recordaría el gol como un momento de orgullo, confesando a la FIFA en 2014 que su intención inicial era más bien un centro, pero que la combinación de efecto, clima y la sorpresa de Yashin hizo lo demás. A pesar de no buscar el gol directo, la acción le valió el apodo de "El Olímpico". El legado de Coll perdura, falleciendo en 2017, pero su nombre permanece ligado a este gol único en la historia de los Mundiales.
El gol olímpico de Marcos Coll a Lev Yashin es una obra maestra de la imprevisibilidad del fútbol, demostrando que hasta los mejores porteros del mundo pueden ser sorprendidos por un golpe de genialidad o fortuna.



