El Dépor se ahoga en centrocampistas al inicio de la pretemporada
El Deportivo ha completado su primera semana de pretemporada con una notable acumulación de efectivos en el centro del campo. La llegada de nuevos fichajes y la presencia de jugadores experimentados plantean un desafío para Antonio Hidalgo.
El Deportivo ha dado inicio a su preparación para la próxima temporada en Primera División, y la primera semana de trabajo bajo las órdenes de Antonio Hidalgo ha revelado una peculiaridad: un auténtico 'overbooking' en la zona de mediocampo. Las rápidas gestiones del club en el mercado de fichajes han asegurado las incorporaciones de Leo Román, Bright Ede, Lorenzo Amatucci y Teun Gijselhart. Precisamente, Amatucci y Gijselhart llegan para reforzar una línea medular que ya contaba con varios nombres propios, sumando un total de seis jugadores y medio con capacidad para actuar en esa zona, incluyendo al joven talento del Fabril, Noé Carrillo.
La plantilla blanquiazul ya contaba con un nutrido grupo de centrocampistas capaces de desempeñar funciones en el doble pivote. Figuras clave como el capitán Diego Villares y Mario Soriano, cuyo rol aún está por definirse entre la mediapunta y una posición más retrasada, continúan siendo pilares del proyecto. A ellos se suman Riki Rodríguez, incorporado en el mercado invernal, José Ángel Jurado y Charlie Patiño, todos con contrato en vigor. La constante del filial, Noé Carrillo, también se mantiene en los planes del técnico, quien ya lo integró la pasada campaña en Segunda.
La llegada de Lorenzo Amatucci, quien aporta capacidad de recuperación y asociación, y Teun Gijselhart, llamado a demostrar sus habilidades ofensivas, incrementan la competencia. Diego Villares, tras su renovación, afronta su debut en la máxima categoría como capitán. Sin embargo, la situación genera dudas sobre el futuro de José Ángel Jurado y Charlie Patiño, quienes podrían verse desplazados por este exceso de efectivos. La posible llegada de Jonathan Asp Jensen para la mediapunta, zona en la que también se desenvuelve Mario Soriano y Luismi Cruz, añade un factor más de incertidumbre a la confección final de la plantilla.
La saturación de centrocampistas es un arma de doble filo: puede potenciar la competencia o generar un escenario de difícil gestión para el técnico.


