El calor extremo obliga a acortar una etapa del Tour de Francia
La intensa ola de calor que azota Francia ha provocado la primera modificación en el recorrido del Tour de Francia. La novena etapa ha sido acortada ante el riesgo para la salud de los ciclistas.
La presente edición del Tour de Francia se ha visto marcada por las inclemencias meteorológicas, y las altas temperaturas han forzado la primera adaptación del recorrido. La novena etapa, que unía Malemort y Ussel, ha sido acortada en 30 kilómetros, pasando de los 185,5 previstos a 155,5. Esta medida, adoptada por los prefectos de los departamentos franceses en virtud de sus competencias para garantizar la seguridad y salud de los participantes, responde a la alerta roja por ola de calor declarada en la región de Corrèze.
La decisión subraya la excepcionalidad de las temperaturas registradas, que se acercarán a los 40 grados en el recorrido. Curiosamente, el recorte de distancia se ha hecho para retrasar la salida y mantener el horario de llegada previsto en torno a las 17:30 horas, coincidiendo con las horas de mayor calor, una decisión que parece responder a las exigencias televisivas.
No es la primera vez que el Tour se ve afectado por circunstancias ajenas a la competición. La etapa del lunes pasado, entre Granollers y Les Angles, tuvo que disputarse con escaso público tras cruzar la frontera en Puigcerdà debido a un incendio forestal cercano. La necesidad de destinar fuerzas de seguridad al control de las llamas obligó a reducir el dispositivo de seguridad de la carrera, lo que conllevó una menor afluencia de espectadores.
La priorización del horario televisivo sobre el bienestar de los ciclistas en plena ola de calor es una muestra clara de las presiones que rodean al ciclismo profesional.