El Athletic recupera el arte de vender futbolistas

El Athletic Club ha recuperado una faceta económica que le era esquiva: la venta de futbolistas a otros clubes. Tras un largo periodo sin realizar traspasos, la entidad rojiblanca ha vuelto a obtener ingresos por este concepto.
Durante muchos años, la salida de jugadores del Athletic se producía principalmente al finalizar sus contratos, mediante rescisiones o activando cláusulas de salida. Las ventas pactadas con otros equipos eran una rareza, un escenario poco habitual en la dinámica del club bilbaíno.
Este cambio de tendencia se remonta a 2008, con el traspaso de Aduriz al Mallorca, una operación que, además, no se completó con el ingreso íntegro esperado. A partir de ahí, hasta la reciente marcha de Unai Núñez al Celta en 2024 (una operación que comenzó como cesión y se cerró a plazos), el Athletic no había vuelto a obtener beneficios directos por la venta de un futbolista a otro club.
La venta de Unai Núñez al Celta, gestionada de manera escalonada tras su periodo de cesión, marca un hito reciente. Este tipo de operaciones, acordadas directamente con el club comprador y no forzadas por la finalización de contrato o cláusulas, demuestran una nueva estrategia en la gestión de la plantilla y sus activos económicos.
El Athletic ha demostrado que su modelo no está reñido con la capacidad de generar ingresos por transferencias, un giro estratégico que beneficia sus finanzas.



