El árbitro de la final del Mundial, Slavko Vinčić, tuvo un polémico pasado: detenido en 2020

El esloveno Slavko Vinčić ha sido designado para arbitrar la final del Mundial. Conocido por su experiencia en grandes citas, su nombre también estuvo envuelto en polémica tras ser detenido en 2020.
La Federación Internacional de Fútbol (FIFA) ha anunciado que el árbitro esloveno Slavko Vinčić será el encargado de dirigir la esperada final del Mundial. Vinčić, de 46 años y colegiado internacional desde 2010, cuenta con una dilatada trayectoria en competiciones de primer nivel, incluyendo la reciente final de la Champions League entre Real Madrid y Borussia Dortmund. Su experiencia abarca también citas como la Eurocopa, la Nations League y ediciones anteriores del Mundial, donde ya dirigió encuentros clave en Catar 2022 y en la presente edición.
El historial de Vinčić con las selecciones finalistas presenta matices. España mantiene un balance positivo, sin conocer la derrota en los partidos arbitrados por el esloveno, destacando la victoria ante Francia en las semifinales de la Eurocopa 2024. Por su parte, Argentina tiene un recuerdo más agridulce, ya que fue el árbitro del encuentro contra Arabia Saudí que supuso la única derrota del equipo en Catar 2022.
Sin embargo, la figura de Vinčić también ha estado ligada a un controvertido episodio extradeportivo. En mayo de 2020, fue detenido en una operación policial en Bosnia y Herzegovina relacionada con una red de tráfico de drogas, prostitución y posesión ilegal de armas. El incidente, ocurrido en una finca en Bijeljina, generó una considerable atención mediática. Aunque fue interrogado como testigo y liberado esa misma noche sin cargos al no encontrarse pruebas que lo vincularan a las actividades ilícitas, el árbitro reconoció haberse visto involucrado por casualidad al aceptar una invitación a almorzar, calificando su presencia como un "mayor error".
La designación de Vinčić para una final subraya su capacidad para superar adversidades y la confianza de la FIFA en su profesionalismo, a pesar de un incidente pasado que, aunque aclarado, no deja de ser un antecedente llamativo.



