Carlos Alcaraz renuncia al US Open para priorizar su recuperación; Jódar se perfila como la otra gran esperanza española

A pesar de las expectativas, Carlos Alcaraz no defenderá su título en el US Open, priorizando su recuperación de una lesión en la muñeca. El objetivo es llegar al 70-80% para Nueva York, confiando en su capacidad para coger ritmo en competición, tal como demostró en Australia.
La organización del US Open ha confirmado lo que muchos temían: Carlos Alcaraz no participará en el torneo para defender su título de 2022. Esta decisión, lejos de indicar un retroceso en su recuperación, forma parte de un plan meticuloso para asegurar su óptimo estado físico. Tras entrenar a alta intensidad, el murciano ha decidido que aún no está listo para afrontar la exigencia de un Grand Slam, priorizando la prevención de recaídas en su muñeca.
La idea de recibir una invitación de última hora para el torneo de Winston-Salem, previo al US Open, ha quedado descartada. Alcaraz y su equipo apuestan por llegar a Nueva York con un nivel físico del 70-80%, confiando en que su juego se adapte a las condiciones del torneo y que pueda ir encontrando su ritmo competitivo a medida que avance la competición, como ya hizo con éxito en el Abierto de Australia de este año, donde se coronó campeón sin rodaje previo.
Mientras Alcaraz se centra en su puesta a punto, el tenis español tiene otro motivo para ilusionarse con el US Open: Rafa Jódar. El joven tenista, con tan solo 19 años, está protagonizando un ascenso meteórico, alcanzando el puesto número 15 del mundo y demostrando su potencial ante los mejores. Su presencia en el torneo, sumada a la esperada reaparición de Alcaraz, dibuja un panorama muy prometedor para España en la cita neoyorquina.
La ausencia de Alcaraz en el US Open es una decisión prudente que subraya la madurez estratégica del tenista, priorizando la longevidad sobre la defensa inmediata del título.



