Cañizares revela su casi fichaje por el Real Zaragoza y la noche que cambió su destino

Santiago Cañizares ha compartido detalles de cómo estuvo muy cerca de unirse al Real Zaragoza en los años 90. La operación se frustró tras una destacada actuación con la selección española, que activó el interés de Real Madrid y Barcelona.
El legendario portero Santiago Cañizares ha desvelado en una reciente entrevista en Radio Marca que estuvo a un paso de defender la portería del Real Zaragoza en uno de los momentos cumbre de su carrera. Pedro Herrera, quien ya había confiado en él previamente para ficharlo en el Celta, seguía de cerca su progresión y le había hecho saber al guardameta que el club aragonés no le perdía la pista. En aquel entonces, el Zaragoza estaba construyendo un proyecto ambicioso que culminaría con la Recopa de Europa y veía en Cañizares una pieza clave.
Sin embargo, el destino de Cañizares dio un giro inesperado la noche del 17 de noviembre de 1993. Tras la expulsión de Zubizarreta en el partido contra Dinamarca, el portero manchego firmó una actuación estelar que clasificó a España para el Mundial de 1994 y lo catapultó al escaparate internacional. Este evento, según sus propias palabras, dinamitó las negociaciones con clubes como el Tenerife y el propio Zaragoza, abriendo de par en par las puertas de los dos gigantes del fútbol español.
Ante la posibilidad de elegir entre Real Madrid y Barcelona, Cañizares basó su decisión en la situación de los porteros en cada club. Reconoció que se decantó por el Real Madrid al considerar que Buyo, con 38 años, representaba una competencia más asequible que Zubizarreta, quien contaba con 32 años en el Barcelona. Irónicamente, los planes cambiaron: Cruyff prescindió de Zubizarreta ese verano y Buyo ofreció un rendimiento excepcional a sus 39 años, lo que dificultó los inicios de Cañizares en el Bernabéu.
La historia del fútbol español es fascinante por cómo un solo partido puede reescribir trayectorias enteras. La noche de Sevilla no solo significó un hito para la selección, sino que también alteró el panorama de fichajes de la época, demostrando la fragilidad de los planes iniciales de los clubes frente a la irrupción de un talento excepcional. La incógnita de qué habría sucedido con un Cañizares en la portería del Zaragoza, un equipo que forjó una época dorada, queda como una de esas historias que alimentan la imaginación del aficionado.
La revelación de Cañizares subraya cómo las actuaciones individuales memorables pueden ser más determinantes que las estrategias de fichaje a largo plazo.



