Becker insta a Alcaraz a la prudencia en su regreso: "Es el niño mimado del tenis"

Carlos Alcaraz, alejado de las pistas desde abril por una lesión de muñeca, planea su regreso para el Masters 1000 de Cincinnati. Sin embargo, Boris Becker le ha recomendado máxima cautela para evitar recaídas. "Es el niño mimado del tenis, todos queremos verle jugar, así que le digo: 'No vuelvas demasiado pronto'", declaró el alemán.
El tenista español Carlos Alcaraz se recupera de la lesión de muñeca que lo ha mantenido alejado de la competición desde mediados de abril. Tras perderse varios torneos importantes, incluido el Masters 1000 de Canadá, se espera que su reaparición tenga lugar en el Masters 1000 de Cincinnati. No obstante, la leyenda del tenis Boris Becker ha emitido una advertencia clara y directa al joven prodigio: la prudencia debe ser la máxima prioridad.
Becker recordó el momento de la lesión, ocurrida en Montecarlo antes del torneo de Barcelona, y subrayó la importancia de una recuperación completa. "Se lesionó durante la segunda semana de abril... Ganó el jueves, luego terminó en el hospital, y ahora estamos a mediados de julio, tres meses después", rememoró. Tras calificar a Alcaraz como "el niño mimado del tenis", el seis veces campeón de Grand Slam enfatizó el deseo colectivo de verlo de vuelta, pero insistió en que la salud del jugador debe prevalecer sobre cualquier prisa por volver al circuito.
La principal preocupación de Becker radica en la naturaleza delicada de la muñeca, una zona crucial para la ejecución de todos los golpes en el tenis. Una recaída en esta articulación podría tener consecuencias graves para la carrera de Alcaraz. "La muñeca es extremadamente frágil porque es indispensable para todos los golpes. Así que, Carlos, tómate todo el tiempo que necesites", advirtió el alemán. Si bien el calendario, con el US Open a la vista, puede incitar a un regreso anticipado, Becker aconseja al español no arriesgarse innecesariamente y esperar a que su muñeca esté completamente recuperada para afrontar las exigencias del máximo nivel competitivo.
La prudencia de Becker es un llamado sensato a la realidad: la carrera de Alcaraz es demasiado valiosa como para arriesgarla por un regreso prematuro.



