Aston Martin y Alonso, un fin de semana cuesta arriba en Spa: "Cada carrera es peor"

Aston Martin atraviesa un momento crítico, especialmente en circuitos como Spa-Francorchamps, donde las debilidades del coche se acentúan, llevando a Fernando Alonso a declarar que "cada gran premio es peor".
El Gran Premio de Bélgica se presenta como un desafío mayúsculo para Fernando Alonso y Aston Martin. En las extensas rectas de Spa-Francorchamps, el monoplaza británico pierde más de dos segundos respecto a los líderes, una brecha que se hizo evidente en los segundos entrenamientos libres, donde Alonso finalizó a más de cinco segundos. El director de la escudería, Mike Krack, reconoció la dificultad inherente al trazado: "Sufrimos tanto por la longitud del circuito como por el carácter que tiene".
La sensación de estancamiento es palpable en el seno del equipo. Alonso fue categórico al señalar la falta de progreso: "Es el mismo coche de la pretemporada en Bahréin. Cada carrera parece peor que la anterior, porque todos los demás mejoran". Lance Stroll, actuando como un barómetro honesto del equipo, compartió esta visión pesimista: "Espero que este sea el último fin de semana doloroso para nosotros. No hay nada que nos guste de nuestro coche, no tiene puntos fuertes, así que solo podemos mejorar". Pese a la dura realidad, Stroll añadió que trabajarán en ajustes durante la noche para intentar optimizar el rendimiento de cara a la carrera.
La mirada del equipo ya está puesta en el Gran Premio de Hungría, donde esperan encontrar un respiro con la llegada de nuevas mejoras. "Tenemos que hacer nuestro trabajo con profesionalidad", afirmó Krack, enfatizando la importancia de seguir el programa habitual y estar preparados para cuando el rendimiento esperado se materialice. "Sabíamos que nos esperaban un par de carreras muy complicadas. Ahora estamos deseando que llegue la próxima semana", concluyó el director, proyectando la esperanza de un futuro más prometedor en Budapest.
La resignación de Alonso y Stroll pinta un panorama desolador para Aston Martin, evidenciando que las mejoras esperadas son una necesidad urgente y no una opción.



